viernes 26 de junio de 2009

Clase de fantasia

6º Entrega
Las Hadas(2º Parte)





Descienden al mundo físico después de mucho tiempo en el mundo astral y mental, pues las frecuencias que se mueven en este mundo les produce mucho sufrimiento. Cuando lo hacen, están entre nosotros alrededor de 100 años. Trabajan en lo que se llama composición cromática, que es darle color a todo lo que existe. Sabemos que todo es energía. La energía tiene color, sonido y vibración. Por lo tanto, todo tiene color; la velocidad de nuestros ojos nos impiden verlo, pero eso no significa que no exista. Cada color, por ejemplo de una flor, significa una experiencia, una vibración que ese ser debe vivir; cuando alteramos su tono estamos perturbando su crecimiento, obligando a nacer nuevamente a ese ser en la tierra, hasta que viva el color que le corresponde. Colaboran con el hombre trabajando sobre sus proyecciones mentales, controlan los elementos como fuego, aire y agua. Elaboran sus cuerpos, según su evolución, no pudiendo ser más hermosos que lo que les corresponde. Forman parejas, en las que se intercambian Poder. Son una expresión de esa frecuencia, por lo tanto para ellas el Poder es todo: alimento, recreación, amor. Dar y recibir Poder es la razón principal de su existir. Cuando forman una pareja que no les da el Poder que necesitan, sin rencores, ni peleas, siguen cada cual su camino. Después que pasaron ese período de 100 años entre nosotros en diversas actividades, retornan al plano astral donde se preparan para manejar un elemento en forma específica.

El reino de las Hadas y los Duendes se divide en 4 grupos:

Espiritus de la tierra: duendes gnomos y trolls.

El elemento tierra está habitado por las Damas verdes, duendes, gnomos y trolls, predominado la coloración verde y la energía receptiva. Las hadas o damas, se caracterizan por su bondad y por ser las más antiguas que habitaron el planeta, pueden ser imponentes o pequeñas, pero sus poderes son increíbles y dominan la naturaleza.
Tierra: Es el mas denso de todos los elementos. Representa el invierno y la noche.
Duendes: Según la mitología, los duendes son grandes seres mágicos. Se dividieron en dos campamentos, los Ljsalfar, o duendes de luz y Dopkalfar o duendes de la oscuridad, los cuales vivían en los bosques oscuros y bajo las olas del mar.
Gnomos: No habitan en el subsuelo.
Trolls: les da miedo la luz del día.
Características :
Color: Verde
Energía: Receptiva.
Metales: Hierro.
Estación: Invierno
Dirección: Norte
Tiempo: Noche.

Espiritus del agua: ninfas y duendes del agua.

Agua: Representa la curación, lo psíquico y el amor. El agua es amor, purifica y limpia. Representa el otoño y el crepúsculo. Debajo de los lagos y mares hay inmensas ciudades y reinos de ninfas y duendes del agua. El agua es gobernada por las Ondinas, criaturas mitológicas del agua.
Ondinas: Suelen entrar en las profundidades en las cuales les encanta estar. Dirigen grupos que guían el agua por su cauce natural. Son de una gran belleza. Ondinas (femenino), Wallanos (masculino). Aman el agua y se encuentran en sus profundidades, dirigen grupos de Minutes, que trabajan continuamente, guiando el agua por su cauce natural y hasta su salida al mar.
Nerenes (masculino), Ensines (femenino). Son las que controlan las aguas del mar, sobre todo cuando hay tormentas, ya que sin su trabajo el efecto del agua en las costas sería devastador. Prestan gran ayuda al hombre, sobre todo en alta mar. Miden alrededor de 5 cm. Permanecen 1 año en plano físico y 100 años en plano astral. Trabajan en grupos y forman dentro de éstos, sub-grupos. Tienen ya un poco de conciencia y forman parejas. En las parejas de los elementales se intercambian poder.

Características :
Color: azul.
Energía: Receptiva.
Metales: Mercurio, Plata y Cobre.
Estación: Otoño.
Dirección: Oeste.
Tiempo: Crepúsculo

Espiritus del aire: Sílfides.

Aire: Representa la inteligencia, la mente. Representa la primavera y el Alba. Está habitado por Sílfides, que a veces aparecen como mariposas.
Sílfides: Son las que controlan los vientos. En cuanto a tamaño son las mas grandes. Wallotes (masculino), Arienes (femenino). Son las que controlan los vientos. Así como en el agua, hay canales invisibles para nosotros que corresponden a los vientos. Cuando el aire se descontrola y produce una tempestad, causa estragos no sólo para el hombre sino también para las hadas que trabajaban. Esto se produce cuando elementales de baja frecuencia vibratoria atacan por sorpresa y logran derribar a las hadas que estaban dirigiendo al viento. Son las más grandes en estatura.

Características :
Color: Amarillo.
Tipo de energía: Proyectiva.
Metales: Estaño, Cobre.
Estación: Primavera.
Dirección: Este.
Tiempo: Alba.

Espiritus del fuego: Salamandras.

Fuego: Es el elemento tanto de la Creación como de la Destrucción.Representa el verano y al pleno mediodía. Es el reino de la Salamandra legendaria o lagarto de fuego.La salamandra nos dice que todas las cosas son posible con un poco de imaginación y coraje.
Salamandras: Farisilles (masculino), Shallones (femenino). Dirigen el elemento fuego; lo controlan. Trabajan durante las tormentas, tratando de orientar los rayos cuando se producen. Después de haber cumplido el período terrestre dentro de su línea, se transforman en :
Farrallis o líderes en su área; trabajan como maestros
Aspiretes son los ejecutores de los planes elaborados; controlan varios elementos.
Ra-Arus es la máxima categoría dentro de la línea de los elementales y sería la misma que dentro de los humanos tienen los arcángeles.
Hiarrus son como una especie de gobernadores; elaboran los planes a ejecutar.

Características :
Color: Rojo.
Tipo de energía: Proyectiva.
Metales: Oro y Latón
Estación: Verano.
Dirección: Sur
Tiempo: Mediodia

Clase de fantasia



5º Entrega

Las Hadas(1º Parte)



Crees en las hadas? Aunque nunca hayas visto una ellas existen. Son pequeños seres luminosos que aparecen frecuentemente en los bosques profundos, las aguas de los arroyos y los centenarios árboles y llevan una varita que despiden infinidad de chispas luminosas. Han estado presentes en nuestra cultura desde tiempos inmemorables. También existen los gnomos, elfos, las ondinas y los duendes. Todos son como una gran familia. Desde pequeños me han maravillado siempre las hadas que poblaron mi mundo con sus cuentos, por eso quiero en este espacio mostrarte ese mundo mágico, en esta web puedes encontrar todo lo que pude conocer de las hadas, los duendes, los gnomos, y demás criaturas así también como los cuentos de nuestra infancia....comencemos pues nuestro recorrido con las hadas:
El significado de la palabra "hada" significa encantamiento y se representa como un ser pequeño y sobrenatural que posee poderes mágicos e intercede para bien o para mal en nuestros asuntos. Se desconoce su origen cultural, pero en la Edad Media van adquiriendo la forma que ha llegado a nuestra época. En la época del Rey Arturo de Inglaterra, se habla mucho de los mundos de las hadas, mundos subterráneos donde ellas habitan. Se creía que eran malvadas por que secuestraban niños para educarlos a su manera y de allí los "cuentos de hadas", historias infantiles que nos han acompañado en nuestra niñez.
Desde tiempos ancestrales, en todas las tradiciones de todos los pueblos del mundo entero se ha creído en la existencia de estos seres.
Las Hadas o Fares corresponden a la misma corriente de vida que los "de la Naturaleza", sólo que con mayor evolución, ya que pertenecen al plano mental.


La materia de qué están hechas las Hadas es sutil y etérea, traslúcida, y es así, bajo esta apariencia que se las puede ver cuando se dignan mostrarse a los humanos, mas cuando permanecen invisibles, entonces se muestran situadas en el plano astral, pudiendo vernos ellas y nosotros no.

Su corporeidad es muy particular “sensible y fluida, puede ser moldeada por cosas tan tenues como el pensamiento”. Así pues, la apariencia de los seres feéricos reflejará con frecuencia las ideas preconcebidas que de ellos tengamos”. “Por razón de la naturaleza de su estructura etérea, el hada puede variar de tamaño a voluntad”. “Para adoptar una nueva forma, el hada ha de concebirla con claridad y fijarla firmemente en su conciencia, pues tan pronto como abandona la idea, vuelve a su primitivo estado normal”.
En opinión de los teósofos, que se han ocupado de investigar el tema: ”la función general de las hadas es absorber PRANA o vitalidad del sol y distribuirla entre lo físico”. O sea, que viene a ser un enlace entre el mundo invisible y el mundo visible.
¿Cómo nacieron las Hadas?...:La sustancia que las anima es, en sí misma su fuente de creación, ahora, existen muchas versiones referentes al nacimiento de las Hadas, unas modernas y otras antiguas, muy antiguas.
En tiempos pretéritos, pero cristianizados, se afirmaba que las Hadas eran ángeles caídos o bien paganos muertos y por ello no aptos ni para subir al cielo ni para descender al infierno por lo que estaban obligados a vivir por toda la eternidad en las oscuras regiones del “reino intermedio”, es decir, nuestra Tierra.
Los escandinavos cuentan de forma mitológica, que fueron los gusanos que surgían del cuerpo muerto del gigante Imir, los que se convertían “en elfos claros, las elfinas, y en elfos oscuros. Las elfinas viven en el aire, los elfos oscuros en el subsuelo.
Según se puede apreciar, el norte de Europa sabe de las Hadas, así como las Islas Británicas, pero de igual manera no son ignoradas en Alemania ya que allí se las conoce bajo el nombre de Nornes, hilanderas al estilo de las Parcas griegas, y a las que podríamos denominar como una suerte de “madres” de las Hadas, su fuente creadora.
Estas Hadas son las que en el nacimiento de los niños, se acercan a sus cunas para concederles dones o maleficios, en virtud de cómo sean estas Hadas buenas o malas, que las hay, y entonces se conocen bajo el nombre de brujas.
En Francia nos encontramos con el Hada Abonda o Abonde, que procura abundancia. En Italia con Aia o Ambriane, Hada que pertenece al grupo de las llamadas Damas Blancas. Sin movernos de Italia, nos tropezamos asimismo con la famosa Befana que trae regalos a los niños por Navidad, fórmula que se repite en Francia con el Hada Arie. En Venecia tenían a la Dona Bruta y en Brescia a la Besola.
En España, en Catalunya, en la reserva forestal del Montseny, existe un lago en el cual, las noches de luna llena, se afirma que salen de sus aguas las Hadas para bailar al claro de luna; hay quien asegura haberlas visto.

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4ºEntrega
Los Homunculos
Del latín Homunculus (hombre pequeño), el término no refiere a un sujeto de escasa estatura sino a un humanoide en miniatura que los alquimistas afirmaban poder crearlo a partir de la manipulación de materia inerte.
Paracelso habría usado el término por primera vez. Afirmaba así haber creado un falso ser humano de unos 30 centímetros de alto, mediante la combinación de esperma, huesos, trozos de piel y pelo de algún animal. Esta mezcla, enterrada y abonada con estiercol de caballo durante cuarenta días, permitiría el crecimiento de embrión.
Otras recetas de los alquimistas medievales
para fabricar un homúnculo, eran recoger una raíz de mandrágora y alimentarla con miel, sangre y leche hasta que cobrara vida o tomar un huevo de una gallina negra, hacerle un pequeño agujero en la cáscara y reemplazar una sección de clara por espera humano, luego sella la abertura con pergamino virgen y enterrar el huevo abonándolo con estiercol en el primer día del ciclo lunar de marzo, luego de treinta días, nacería del huevo un ser humano minúsculo.
El homúnculo, cualquiera fuera el método por el cual hubiera sido gestado, sería tras su nacimiento, incondicional de su creador, lo protegería y lo cuidaría de todo peligro.

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3º Entrega

Los Duendes




El hombre sólo cree lo que ve en una actitud netamente mental, por eso siempre ha negado la posibilidad de otro tipo de vida. Lo cierto es que el ser no podría sobrevivir si esto fuese así. Existen otras corrientes de vida paralelas al humano aunque no se vean.Teofrastus Bombastus Von Hohenheim llamado Paracelso, fue uno de los médicos más famosos en Europa en el siglo XVI; escribió; una obra inmensa que abarca tratados médicos, alquímicos, filosóficos y teológicos incluyendo "El libro de las Ninfas, los Silfos, los Pigmeos, las Salamandras y demás espíritus" publicado en 1591.En este último libro se inspiraron Goethe, los hermanos Grimm y Heine para realizar sus obras. Hoy, a cuatro siglos de esto, todavía el hombre desconoce muchas cosas de esta corriente de vida.Trataré de dar en esta nota la escala evolutiva de estos seres a los que llamamos elementales.

Rudimes:
Son los seres con menos evolución de toda la escala. Corresponden al plano Astral. Miden 2,5 cm. de altura. Carecen de inteligencia y conciencia. Trabajan en grupos de a miles, se mueven constantemente, logrando con su movimiento aumentar la frecuencia vibratoria de los vegetales. Sienten amor grupal y hacia la vida vegetal. Se alimentan de la frecuencia poder. Están en plano físico alrededor de un mes para luego ir al plano astral por diez años.

Unites:
Miden alrededor de 5 cm. Permanecen l año en plano físico y 100 años en plano astral.Trabajan en grupos y forman dentro de éstos, sub-grupos. Tienen ya un poco de conciencia y forman parejas. En las parejas de los elementales se intercambian poder.

Minutes:
Miden entre 1 y 2 pulgada, viven 5 años en plano físico y luego se trasladan al plano astral por 500 años. Trabajan distintos elementos comandados por las hadas.

Nomenes o Gnomos:
Viven 25 años en el plano físico y luego van al plano astral alrededor de 1000 años. Trabajan el suelo y las raíces de los árboles dándoles poder. Hacen sus casas en los troncos de los árboles.Poseen mediana inteligencia, tienen apariencia de viejitos y son muy graciosos. Los primeros tiempos que pasan en este plano lo hacen alejados del hombre ya que no les resulta fácil adaptarse a la frecuencia que nosotros manejamos, mucho menos soportan los ruidos de las ciudades. Son muy similares en conductas a los niños ya que suelen ser muy traviesos.

Trabajan alejados del hombre, generalmente en los claros de los bosques o montañas.Guían en sus tareas a los Minutes y Unites; generan círculos de poder dentro de los cuales se trabaja. Modelan sus propios cuerpos de acuerdo al poder adquirido, y es un orgullo para ellos los grados de hermosura que van logrando, ya que esto es producto de su trabajo. Están alrededor de 500 años en plano físico; deciden cuándo volver, pero rara vez lo hacen antes de los 5000 años.En el tiempo que transcurren en el plano astral se transforman en FARES o HADAS, que ya pertenecen al plano mental, y que veremos más adelante en detalle. Mucho tenemos que aprender de estos seres ya que la armonía y el trabajo son su estilo de vida. Gozan cuando han realizado bien su tarea, respetan los tiempos de recreo y juegan alegremente, para luego volver al trabajo en el mismo estado.

Existen muchas clases de duendes. Son esos seres diminutos que, según el folklore popular, viven entre las flores, de los bosques, y no hay que confundirlos con los gnomos, porque los duendes tienen poderes mágicos como las ninfas o las hadas.
El color de su piel puede variar: los hay azules, verdes y rojos, pero los más frecuentes son los que se parecen al hombre, aunque muchísimo más pequeños. Sus casas son a menudo grandes setas , y es muy difícil localizar donde se encuentran sus diminutos poblados. Diminutos en cuanto al tamaño de sus viviendas, pero no en población, porque a los duendes les encanta vivir en comunidades grandes.
Si quieres buscarlos no es sencillo, pero tampoco imposible; porque al igual que las hadas o las ninfas, sienten debilidad por los niños, porque en el fondo ellos son niños, y es fácil encontrarlos si conservas esa chispa de niñez en tu interior, esa luz de inocencia y fantasía; entonces puedes llegar a verlos y disfrutar de su compañía y sabiduría. Los duendes son seres mágicos y les gusta transmitir y enseñar su magia, pero para que ello suceda, debes ser de corazón puro y noble.

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2º Entrega

Los Unicornios







Perdón por el retraso de mas o menos un año pero es que estado superliado con cosas personales, ya se que prometí que cada semana pondría algo sobre seres fantásticos para que empezarais a conocerlos, y debido a mi retraso os reconpensare con 4 clases seguidas de fantasía, espero os gusten estas nuevas criaturas:


Los unicornios son unos de los seres fantásticos más conocidos y que aparecen con más frecuencia en historias, leyendas, cuentos... Las primeras referencias a ellos son del siglo V a. C., del historiador griego Ctesias, que hablaba de él como de un animal real que había sido visto en la India. Se les describe como animales con cuerpo de caballo con un único cuerno en la frente, que le da un aire majestuoso y mítico. Probablemente las menciones que hay de ellos presumiendo de "científicas" en realidad se refirieran a distintas especies de rinocerontes que contaban con un solo cuerno. Algunas de ellas hoy están extinguidas.
Se cuenta que son seres solitarios, que viven apartados y a los que
el resto de los animales respeta. Se dice también que no se dejan ver más que por los puros de corazón, y que entre ellos, solo los más puros, los hechos de bondad y ternura, solo esos pueden tocarlos.
Las leyendas cuentan también que los Unicornios, tan hermosos, tan sabios, tan majestuosos, tenían un punto débil (o no tanto, tal vez...) Siendo amantes de la belleza, a veces se dejaban llevar y cambiaban su libertad por el cariño y los cuidados de alguna dama hermosa, convirtiéndose casi en un animal doméstico que acudía a visitarla a la misma hora a su jardín. Por eso son frecuentes las imágenes que les retratan cerca de doncellas, dejándose cuidar por ellas.
El cuerno del Unicornio ha venido siendo a lo largo de la historia un objeto al que se le creía dotado de grandes poderes, desde purificar las aguas y hacerlas potables, hasta la curación de cualquier herida y el alargamiento de la vida, si se usaba una vez reducido a polvo. Se cuenta que si el cuerno se desprendía del animal, este moría sin remedio. Esto ha llevado a algunos a explicar que si hoy no encontramos unicornios es porque fueron capturados, usando doncellas puras como señuelos, para así poder quitarles el cuerno y usar sus poderes, sin importar que el animal muriera por ello.. También se dice que un unicornio que vea su voluntad reducida, no tardará mucho en morir, y es de suponer que en el caso de haber existido alguna vez animales semejantes, rodeados de tal aura de esplendor, no habrían sido pocos los reyes que hubieran querido tener uno para ellos, tal vez sin saber que encerrarle era condenarle a muerte.
En cualquier caso, los Unicornios son un símbolo. Representan fuerza, libertad, imaginación, sueños, ilusiones... Aunque pasado el Romanticismo pocos historiadores se refirieran a ellos más que para desmentir supuestas apariciones, los unicornios de alguna manera están presentes, porque lo que simbolizan sigue existiendo. Las ilusiones, el deseo de libertad, la fuerza de la naturaleza, las ganas de soñar...
Tal vez todavía hoy sigan ahí paseando entre los árboles de un bosque. Tal vez si tú eres una de esas personas en las que reina la ternura y paseas de cuando en cuando por las cercanías de algún bosque, te parezca ver una luz extraña entre los árboles. Y puede que sea algún rayo de sol reflejándose en un cuerno...

El unicornio es también representación de los dos sexos en uno. Su cuerno simboliza el sexo masculino, es un símbolo fálico asociado al hombre, pero a la vez muchas veces el cuerno del unicornio se representa en espiral, un símbolo femenino que recuerda al sexo de la mujer, y también se asocia con el agua (por similitud con las caracolas de mar, posiblemente). Mientras que el fuego y el aire son elementos asociados a lo masculino, la tierra y el agua conllevan una carga femenina. Así, aúna en el propio cuerno la masculinidad y la feminidad.
El cuerno del unicornio es el recipiente de su magia y de sus pensamientos y experiencias. Del mismo modo, en él se encuentra un extraño sentido, similar a lo que nosotros llamaríamos "sexto sentido", o una poderosa intuición, que le lleva a brillar ante el peligro. Además, hay animales que lo presentan más liso o con rugosas espirales. Si tiene las espirales muy marcadas, es un animal viejo, que ha acumulado gran cantidad de conocimientos, vida, sensaciones. Si el cuerno está liso, casi intacto, es un unicornio recién nacido o con pocos días. En realidad en esto no es muy distinto de nosotras, las personas, que también con el paso de los años las huellas de lo vivido se dejan ver en nuestro rostro como pequeñas arrugas...

Tu navegador no es compatible con Java... lo siento :-(
Al cuerno también se le supone poderes curativos o venenosos según la intención con que se use. También había leyendas que decían que si se le cortaba el cuerno a un animal vivo, de este nunca dejarían de brotar alimentos y riquezas sin fin (y de ahí la expresión "el cuerno de la abundancia"). Eso sí, casi todas las historias también coinciden en que arrancarle el cuerno supondrá la muerte irremediable del unicornio... Compensaría?
Hubo un tiempo en que la gente, convencida de la existencia del mítico animal y apreciándole más por el valor material que podía tener que por lo que de soñador y mágico tiene, por lo que representa en tanto que persecución de la utopía, de las ilusiones... sin pararse a ver esto, buscaban la manera de hacerse con un cuerno que les garantizase una vida lujosa y larga. Nobles y reyes llegaban a pagar grandes cantidades de dinero por algo que, al no haber visto nunca, no podían asegurar que fuese o no un cuerno del mítico unicornio. Así, surgían teorías que demostrarían que el cuerno era o no real: una de ellas decía que al meter un verdadero cuerno de unicornio en un recipiente con agua, ésta debería empezar a hervir; otra recomendaba meter el cuerno en una caja con cuatro escorpiones vivos y considerar que era verdadero si éstos morían en unas horas.
Probablemente el cuerno era capaz de proporcionar la felicidad, sí, pero de una manera que los que fueron capaces de asesinar un unicornio para conseguir su preciado tesoro nunca habrían imaginado. Así que si tenéis la suerte de ver un unicornio (que no suelen ser especialmente sociables), simplemente dejaos fascinar por su belleza y su libertad, sin asociarlo con posibles riquezas... Si eso es lo que os sucede, podréis consideraros afortunados, porque habréis descubierto la clave más importante de la felicidad: disfrutar de la belleza que te rodea sin querer guardarla para ti solo, ni desear más que lo que ese momento te está ofreciendo.
Y para quienes buscan respuestas... una poesía de Carlos Enrique Ungo:
El Unicornio Existe, Amor
El unicornio existe amor
en la risa de los niños
el milagro de un beso
la caricia que quema
las alas tibias de un sueño
El unicornio existe amor
es la poesía de todos
el canto de las aves
el rumor de la tierra
el perfume de las flores
El unicornio existe amor
es el eco de tu nombre
la agonía de tu ausencia
el manto tibio de tus manos
la rosa sagrada de tu sexo
El unicornio existe amor
es la luz de tu mirada
las estrellas de tu noche
el suave mar de tus cabellos
el territorio prohibido de tu cuerpo
El unicornio existe amor
y resurge brioso salvaje
victorioso cuando mi boca
pronuncia tu nombre

martes 23 de junio de 2009

Los cuentos de Bereth

Aqui os presento el primer capitulo de los cuentos de Bereth, espero que os guste tanto como a mi teneis un link para la pagina principal de este libro en la derecha de la pantalla donde amigo. Bueno ahora a disfrutar de la lectura:
1
EL TRAIDOR
Las calles de Belmont estaban desiertas y oscuras. Las nubes
ocultaban la luna y las estrellas. La llovizna no se hizo esperar
y, poco después, comenzó a caer una fina pero insistente cortina
de agua sobre los tejados de las casas. Los pocos animales
que no tenían donde guarecerse corrían de un lado a otro espantados
y tirando cuanto encontraban a su paso.
El encapuchado cabalgó hasta la muralla de la ciudad y esperó
sin inmutarse bajo la lluvia a que se abriese la puerta. De
repente, las enormes bisagras comenzaron a chirriar y lentamente
pudo ir viendo el interior del reino. Cuando tuvo espacio
suficiente para pasar, espoleó a su caballo y marchó en dirección
al castillo que había en su interior, en lo más alto de la
colina, más allá de las casas. Completamente seguro del camino
y sin necesidad de detenerse a comprobarlo, cruzó la ciudad
como una exhalación sin más ruido que el de los cascos de su
caballo amortiguados por el barro. Los relámpagos iluminaban
ocasionalmente la portentosa silueta. La magnífica construcción
tenía menos altura que el palacio de Bereth, pero, por otro
lado, ocupaba más terreno. A su alrededor, los belmontinos habían
construido un foso de agua infranqueable que sólo podía
salvarse mediante el puente levadizo. El encapuchado se detu-
vo al final del camino de tierra y esperó a que el puente bajase
para poder cruzar el foso. Como ya ocurriera la vez anterior,
no tardó en oír las cadenas, y el puente levadizo fue descendiendo
lentamente hasta alcanzar el otro extremo del foso,
donde aguardaba el encapuchado.
En el otro extremo apareció una figura alta que le hizo un
gesto para que avanzase. Con la oscuridad que reinaba dentro
del patio no pudo distinguir ningún rasgo de aquella sombra,
pero no por ello se amedrentó. Espoleó al caballo y trotó lentamente
hasta él. Cuando estuvo a su lado, descabalgó y agarró
por las riendas al caballo, el cual parecía estar, de pronto, nervioso
y agitado.
—Quieto —le susurró el encapuchado—. ¡Sooo… !
El animal se revolvió y piafó sin hacer caso a sus palabras.
—¡Quieto te digo! —volvió a exclamar.
De pronto, el caballo se alzó sobre sus patas traseras y al
hombre se le escapó la brida de las manos. El otro individuo ni
se inmutó. El caballo relinchó asustado unas cuantas veces más
antes de salir al galope por el puente, que comenzaba a izarse.
—¡Subidlo! ¡Rápido! —gritó el encapuchado mientras corría
tras el animal sin ninguna posibilidad de alcanzarlo—. ¡Se
va a escapar!
Y entonces el caballo llegó al final del puente. No pareció
advertirlo y se precipitó a las aguas emitiendo un sonoro relincho
que terminó perdiéndose en la tormenta.
El encapuchado se giró hacia el hombre con el puño en
alto.
—¡Maldita sea! ¿Por qué no habéis subido el puente más
rápido? ¿Cómo voy a volver ahora?
—Seguidme —contestó el otro haciendo caso omiso de su
enfado.
Dio media vuelta y avanzó por el encharcado patio interior
del castillo hasta una puerta situada al otro extremo. El encapuchado
le siguió tras arroparse mejor con la capa y maldiciendo
el momento en que había decidido emprender aquel
viaje. Temiendo que pudiese tratarse de una trampa, el encapuchado
agarró la empuñadura de su espada con fuerza bajo la
capa. Varias antorchas iluminaban el interior del pasadizo. El
eco de sus pisadas y la tormenta del exterior era el único telón
de fondo. Cada sombra ponía más en guardia al encapuchado.
Cada nuevo pasadizo le infundía más temor que el anterior. Sin
embargo, su guía parecía estar completamente tranquilo y
avanzaba con premura por aquel siniestro lugar.
Tras andar un buen trecho y haber perdido la orientación,
el encapuchado le preguntó al otro hombre:
—¿Adónde me lleváis? ¿Falta mucho?
No obtuvo respuesta.
—¡Os estoy hablando! Os he preguntado que adónde me
lleváis. —El hombre siguió sin decir palabra—. ¡Maldita sea,
decidme ahora mismo… !
—Es aquí —le interrumpió el hombre. Habían llegado al final
de un pasillo. Frente a ellos se alzaba una espléndida puerta
con relieves.
El hombre llamó con los nudillos, la abrió y después se
apartó para dejar paso al encapuchado, quien le dirigió una
mirada hostil al pasar junto a él. Entró en la lúgubre estancia y
la puerta se cerró a su espalda. Aunque había más luces en
aquella habitación que en el resto de pasillos, seguía estando
enterrada en sombras. No sabía hacia dónde dirigirse, por lo
que se quedó esperando, inmóvil.
—Podéis avanzar, no vamos a morderos —bromeó una voz
profunda y pegajosa que hizo estremecer al encapuchado.
Quien había hablado se encontraba frente a él, al fondo de la
habitación, abrigado por las sombras. El encapuchado avanzó
decidido, no debía demostrar debilidad alguna.
Cuando se encontraba a escasos metros del final de la sala,
dos antorchas prendieron de repente a cada lado del encapuchado,
revelando a dos hombres que le miraban fijamente. Uno
se encontraba sentado en un elaborado trono de madera; era
robusto, casi gordo, con una barba tan gris como sus ojos. Iba
vestido con traje de montar y una enorme armadura con un
cuervo dibujado en el pecho. El otro hombre, esbelto, delgado
y con rasgos tan finos como alfileres, permanecía de pie.
—¡Bienvenido a mi humilde castillo! —le saludó el hombre
sentado en el trono. Sonreía, pero de tal forma que un nuevo es-
calofrío recorrió la espalda del encapuchado—. Siento lo de vuestro
caballo, ha sido una terrible e inesperada pérdida —ironizó.
El hombre apostado a su lado sonrió cruelmente antes de
volver a recuperar la compostura. El encapuchado tragó saliva
y cerró con rabia los puños bajo la capa.
—Pero bueno, qué le vamos a hacer… como suele decirse,
quien algo quiere, algo le cuesta, ¿no es cierto?
—¿Podemos dejarnos de refranes y hablar de lo que nos
interesa? —preguntó el encapuchado, incómodo con tanta
broma.
—Claro, claro, cómo no. Pero antes… —el hombre le miró
sin dejar de sonreír y añadió—: quitaos la capucha y mostradnos
el rostro.
—No.
—¿No? ¿Cómo que no? ¡Este es mi reino, mi castillo! ¡Mis
leyes!
—Yo no tengo que obedecer a nadie. Estoy aquí como invitado,
os lo recuerdo, majestad.
—Oh, está bien, mientras sea majestad… —estalló en una
carcajada y el otro hombre lo imitó. El encapuchado sintió
cómo le hervía la sangre de ira. Cada vez estaba más convencido
de que no tendría que haber emprendido aquel viaje—. Está
bien, está bien, no nos enfademos. Conservad la capa y la capucha,
tampoco son muy útiles teniendo en cuenta que sabemos
su verdadera identidad, Sir…
—¡No! —le interrumpió el encapuchado dando un paso al
frente.
—¿Otra vez? ¿Qué peligro hay en decir su nombre en voz
alta? Todos los aquí presentes le conocen…
—Sí, los presentes sí, pero quizá no los que se ocultan tras
las paredes, espían desde las sombras o escuchan sin ser vistos.
De nuevo el rey se echó a reír con aquella risa siniestra y
profunda.
—Sois muy listo, mucho más de lo que aparentáis…
—Dejémonos de juegos de palabras y hablemos de una vez
por todas, empiezo a cansarme.
—Como queráis, como queráis. —El rey se aclaró la garganta,
escupió al suelo y después anunció—: Querido amigo
Encapuchado, habéis sido invitado al reino de Belmont a recibir
audiencia con su majestad el rey Teodragos VI, hijo de Taocronos
II, con motivo de la carta que recibimos hace dos noches
de su puño y letra.
El hombre que había junto al rey le tendió un pergamino
que extrajo de uno de los pliegues de su capa. El encapuchado
la reconoció al instante: era su carta.
—Según esto, parece que habéis resuelto el enigma de la Poesía
Real de Bereth y, en consecuencia, habéis encontrado la tan
envidiada arma de la que se hace referencia en ella.
El encapuchado asintió con una media sonrisa.
—Así es.
—Ya veo… Cuanto menos, es asombroso que la familia
Real haya podido ocultar el secreto durante tanto tiempo. Me
gustaría saber cómo reaccionarían los berethianos si lo llegasen
a descubrir.
El rey Teodragos se echó a reír y esta vez el encapuchado le
acompañó.
—Lo que me obliga a preguntarme lo siguiente. —El rey
dejó de sonreír y le miró seriamente—: ¿Cómo sabemos que
no nos estáis mintiendo?
—Podéis confiar en mi palabra. No conseguiría nada mintiéndoos,
¿no es cierto?
—No estaría tan seguro. Siendo un hombre tan cercano al
príncipe, algún beneficio obtendríais si él cayese…
—Digamos que me conviene más jugar esta carta.
—Sería una lástima tener que empalaros a las puertas de mi
castillo —contestó Teodragos inspeccionando sus sucias
uñas—. Bien, y ahora la cuestión estrella de la noche: ¿qué pedís
a cambio?
—Poder.
—Muy original… —contestó el rey poniendo los ojos en
blanco.
—Sin Adhárel a la cabeza, Bereth tardará en caer menos
que un castillo de naipes con un soplido. Quiero que, cuando
eso ocurra, yo pueda estar al mando. Quiero ser el nuevo gobernante
de Bereth.
El rey golpeó con sus puños los reposabrazos del trono.
—¡Es mucho lo que pedís! —rugió.
—¡Os estoy entregando a Bereth en bandeja!
—No me vengáis con bravuconadas, ¿de qué me sirve conquistar
Bereth si después he de ceder el poder?
—Es mucho lo que os queda, majestad: súbditos, armamento,
un ejército nuevo, sentomentalistas y… electricidad.
Teodragos estuvo a punto de interrumpirle con un grito,
pero la última palabra le dejó helado.
—¿La electricidad... será mía?
—Toda vuestra. Al fin y al cabo, yo no la quiero para nada
y seréis vos quien debáis utilizarla para proteger tanto este reino
como el de Bereth.
—Visto de ese modo… —el rey se acomodó en el trono.
—Entonces, ¿hay trato?
Teodragos se puso en pie lentamente y descendió los dos
escalones que le separaban del encapuchado con la barriga balanceándose
plácidamente tras la armadura. El otro hombre
también se aproximó.
—Hay trato.
Y diciendo esto, le tendió la mano. El encapuchado dudó
un instante, pero acabó por estrechársela, decidido. Justo antes
de que pudiera soltarse, el fornido soberano se la agarró con
más fuerza y el misterioso acompañante posó sus manos sobre
las de los dos hombres.
—Esta es siempre mi parte favorita —comentó el rey, guiñándole
el ojo.
—¿Qué está pasando? —gritó el encapuchado—. ¿Qué estáis
haciendo? ¡Soltadme!
Mientras se esforzaba por liberarse del rey, una luz emergió
de las manos del tercer hombre. El encapuchado, aterrorizado,
intentó soltarse de nuevo, pero esta vez una oleada de calor le
recorrió el brazo entero, dejándoselo dormido. La luz que había
surgido de las manos del hombre tomó la forma de una serpiente
que se arrastró sobre las de los otros dos hasta formar
un anillo en torno a ellas y unir la cabeza con la cola. De pronto,
la piel de la muñeca del encapuchado pareció desgarrarse y
creyó sentir cómo recibía a cambio una sustancia diferente.
—¡Detened esto ahora mismo! ¡Os lo ordeno!
El rey Teodragos soltó una carcajada presionando aún con
más fuerza la mano del encapuchado.
—No estáis en disposición de dar órdenes. Aguantad un
instante más. Es sólo por seguridad.
Al poco, la serpiente soltó la cola y se deshizo en un humo
blanquecino que se disipó bajo las manos del hombre. A continuación,
el rey soltó al encapuchado, sonriendo.
El encapuchado se agarró el brazo inerte con la otra mano
mientras recuperaba el aliento. Las gotas de sudor le descendían
por el rostro.
—¿Qué… qué me habéis hecho?
—Oh, no ha sido nada. El brazo volverá a funcionaros en
un santiamén, creedme.
—¿A qué ha venido eso?
—Como ya os hemos dicho, es una medida de seguridad.
Aquí mi siervo, a falta de lengua, incapacitado para contar secretos,
tiene la misteriosa habilidad de… modificar los estados
de los seres.
Un sentomentalista, pensó el encapuchado. Debería haberlo
supuesto.
—¿Qué demonios ha sucedido?
—Digamos que una parte de vuestra esencia ha sido…
convertida a su estado más puro: el polvo. Un polvo tan fino
que no llegaríais ni a apreciarlo con el tacto. Lo mismo ha sucedido
con una parte de mí. Después, Sísite se ha encargado de
intercambiárnoslas. Gracias a ello podremos mantenernos en
contacto en todo momento. —El encapuchado se miró la muñeca
y descubrió en la parte interna un extraño símbolo de un
color más oscuro que el resto de su piel. Con un tono similar
al de la piel del rey—. Si intentáis engañarme, lo sabré. Si intentáis
huir, también lo sabré, y si decidís cambiar de opinión,
lo sabré antes de que el pensamiento se haya terminado de formar
en vuestra cabeza. Y tened por seguro que no dudaré en
cortárosla de un golpe si eso ocurre. ¿Me entendéis?
El encapuchado siguió masajeándose el brazo, el cual ya
empezaba a sentir, y continuó en silencio. La crueldad, en cualquiera
de sus formas, era la firma indiscutible de aquel rey. No
en vano había elegido para su blasón al cuervo.
Todo le había quedado claro.
—Ahora será mejor que volváis a Bereth antes de que despunte
el sol y alguien pregunte por vos.
—¿Cómo queréis que regrese en tan poco tiempo y sin
montura?
El rey soltó una de sus acostumbradas risotadas y le golpeó
amigablemente en la espalda.
—Ya veréis como terminan gustándoos los talentos de mis
amigos. —El rey dio una palmada y la puerta por donde el encapuchado
había entrado volvió a abrirse y por ella entró otro
hombre—. Ahora relajaos. El don de mi otro amigo especial
consiste en poder transportar cualquier materia que contenga
agua en su interior a través de la lluvia.
El encapuchado tembló con sólo pensarlo.
—Eso es imposible… Un cuerpo no sólo está formado por
agua. ¿Qué sucede si algo sale mal? ¡Podría caerse a miles de
kilómetros del suelo! ¡Podría perderse por el camino! Podría…
—Llegar tarde, que alguien descubra que no está donde se
suponía que debía estar y que tarde o temprano relacionen hechos.
El encapuchado tragó saliva. No tenía otra salida. Teodragos
le estaba obligando a confiar en él con los ojos cerrados…
¿Pero qué otra salida le quedaba?
—Está bien. Llevadme de vuelta a Bereth inmediatamente…
—Será todo un placer.
Y diciendo esto, Teodragos se dio media vuelta y se marchó
de la sala por una puerta oculta tras el trono.
A continuación, el recién llegado posó sus manos sobre la
cabeza del encapuchado y después empezó a tararear una melodía
apenas audible que fue adormilándole hasta que casi no
tuvo fuerzas para sostenerse sobre las piernas. Sin embargo, sus
pensamientos se sucedían uno tras otro en su cabeza: ¿qué clase
de poderes tenían los sentomentalistas de Belmont? ¿Podría
confiar en ellos? ¿Qué otras variedades poseerían? Y cuando
creía que iba a quedarse dormido, sintió una sacudida desde lo
más profundo de su ser que se expandió por todo su cuerpo y
que le dejó sin respiración. Al mismo tiempo sintió que se evaporaba,
que pesaba mil toneladas y que viajaba tan rápido
como un relámpago mientras seentía aún las botas sobre el
suelo del castillo de Belmont. Todo aquello sólo duró un instante.
Y entonces notó algo que le golpeaba por todo el cuerpo
insistentemente. Gotas. Lluvia. Una tormenta. Y frío, mucho
frío por todo el cuerpo. Cuando abrió los ojos, se descubrió
ante las puertas del palacio de Bereth, desnudo y solo. Perplejo
y aterido, corrió hasta una de las puertas traseras del palacio,
aquella que daba a las cocinas y, dando gracias por que
aquella noche no hubiera guardias apostados allí, entró a través
de ella. Tenía poco tiempo para regresar al lugar donde se suponía
que debía estar sin llamar la atención. La noche iba quedándose
atrás y el sol no tardaría en asomar, revelando las
sombras que se agazapan en la noche.

lunes 1 de diciembre de 2008

Cuentos de navidad fantasticos

El espíritu de la navidad

Una mirada azul y fría como el hielo miraba con indiferencia al reino de Ihol. La mujer esbelta se quito de la ventana y se dirigió a su espejo, cuando se estuvo mirando fijamente a los ojos empezó a pensar: “¿Cómo podían querer esos ineptos tanto la navidad? No es ningún día especial que se pueda hacer lo que a uno le dé la gana”. Pero sus pensamientos no solo estaban dirigidos ha este tema. La reina Katrina tenía un hermano al que había desterrado por oponerse a su mandato de encerrar al mago Noel, también llamado Papa Noel, en la mazmorra mágica del castillo. Niguel no había vuelto a asomar la cabeza por estas tierras desde que le desterraron y eso a Katrina le resultaba bastante raro porque su hermano metía siempre las narices donde no le llaman. Estaba tan absorta en sus pensamientos que no se dio cuenta de que había entrado alguien a su habitación.
─ Majestad, ha llegado un viajero interesado en hablar con vuestra merced.
─Y desde cuando se me molesta por una cosas así─ dijo la reina enfadada.
─desde nunca─ dijo el mensajero asustado─ pero dice que tiene que hablar con usted sobre algo, me dijo que le dijera esta frase “Feliz Navidad”.
La reina se quedo de piedra al oír esas palabras es como si le hubieran clavado un puñal en el pecho. Rápidamente reacciono y se levanto a la velocidad del rayo para dirigirse al trono. No estaba preparada ni nada pero le daba igual porque este asunto era de mucha importancia aunque ella fuera la única que lo comprendiera. Al entrar en la sala pudo ver al hombre encapuchado, que estaba en centro de la estancia quieto como una estatua. La reina sin dudarlo cogió el puñal que utilizaba como horquilla y se lo lanzo al hombre. Este lo esquivo con facilidad y a la vez dio a descubrir su rostro.
─Parece que has entendido el mensaje─ rió Niguel.
─Solo tú puedes ser tan infantil ─le reprocho Katrina ─ ¿Que te a trae por aquí?
─He venido a liberar al mago Noel como bien sabes que iría a hacer.
─Si sabría que vendrías a por eso ─dijo con una sonrisa maléfica en los labios ─pero sabes que no te lo puedo permitir.
Empezaron a luchar con sendas espadas que llevaban encima. Niguel vio que el corazón de su hermana se había vuelto mucho más egoísta de lo que imaginaba. Pero no podía soportar la idea de ver a un reino entero pasar su eternidad sin navidad por el capricho egoísta de una reina que solo pensó en sí misma y no comprendió nunca que la navidad era época para dar y no de recibir. Esto le dio más fuerza para seguir luchando y no desistió aunque sus músculos estaban a punto de explotar. Cuando estuvo a punto de abandonar una luz blanca les cegó, cuando abrieron los ojos vieron delante suyo a una figura baja, rechoncha y con barba blanca y larga.
─ ¡PAPÁ NOEL!─gritaron los dos hermanos sorprendidos.
─Cono es posible… Yo te encerré en una prisión mágica ─dijo Katrina sin comprender.
─Hacen falta más que un par de hechizos para derrotarme a mí, el espíritu de la navidad─ le dijo en tono serio papá Noel─ Tu egoísmo fue tal que es imperdonable lo que le has hecho a los ciudadanos de Ihol, entonces, que tu propia maldad y egoísmo te consuman tirana.
Al decir esto una sombra se lanzo hacia Katrina y la desintegro por completo. Niguel vio como su hermana se desintegraba y le produjo tal horror que no pudo seguir mirando. Cuando esto hubo cesado se encaro hacia papá Noel y le pregunto:
─ ¿Qué le ha pasado a mi hermana?
─Como bien he dicho, su propio egoísmo la ha consumido y ya no podrá privar a la gente de la época más bonita del año, la navidad, el nacimiento del salvador de este mundo.
Dicho esto se esfumo en el aire y me quede feliz de ver que la navidad ya no podía ser reducida al materialismo al que fue expuesta. Y al morir Katrina, Niguel ocupo el trono y tuvo un prospero reinado que será recordado como la Era Blanca.